¿Cómo se puede abordar una traducción técnica?

 

“ ¡No entiendo ni jota! ” Gritó mi esposa con desesperación mientras estaba leyendo las instrucciones en español para utilizar un reproductor de DVDs. En el manual  había leído “Para ver una película, apriete “jugar”. Por supuesto el traductor quiso decir reproducir pero se equivocó y al final ella acabó enfadada y tiró las instrucciones al contenedor de basura más cercano.

Bueno, es posible que el traductor no fuera nativo o no tuviera conocimientos suficientes del español para elegir la palabra adecuada. Por este motivo he pensado que esta anécdota sería el ejemplo más adecuado para mostrarle cómo no se debe hacer una traducción y creo que todos podemos identificarnos con el problema señalado.

Traducir documentos técnicos requiere destreza técnica,  así como un conocimiento avanzado  del idioma fuente  y del idioma de destino. Por eso, es preferible que, las traducciones de este tipo sólo se encarguen a nativos del idioma de destino. Quizás, debido a esta barrera idiomática, muchos  fabricantes de kits de auto-montaje de muebles/empresas de bricolaje,  intentan evitar el problema  sustituyendo palabras por imágenes.

Sin embargo, la claridad es clave: Por ejemplo, hay fabricantes de maquinaria que necesitan dar  indicaciones de seguridad en un manual  para lo cual, emplean una serie de instrucciones fáciles de interpretar.

Una compra puede desembocar en un pleito si un cliente resulta lesionado por no haber entendido unas instrucciones  ilógicas y mal redactadas.

Por otra parte, hay ingenieros/técnicos que necesitan ampliar su mercado a potenciales compradores internacionales. Si no pueden destacar las ventajas de sus productos y explicar cómo funcionan, por muy buenos que éstos sean, habrán perdido todos esos “nuevos” clientes debido a esa carencia de carisma en su marketing.

Por este motivo quería darle unas pautas que podrían ser útiles a la hora de abordar una traducción técnica. En primer lugar vamos a analizar el significado de traducción técnica.

¿Qué es una traducción técnica?

Según el diccionario, un texto técnico es aquel que contiene palabras o frases especializadas que se utilizan sólo por gente que trabaja en un campo  de conocimiento determinado. El uso de esa jerga dificulta la comprensión total o incluso parcial a las personas sin conocimiento de ese lenguaje “peculiar”.

Normalmente, se refiere a textos en los ámbitos de ingeniería, trabajos de investigación científica e informática. Pero, personalmente, creo que podemos añadir a la lista traducciones médicas y jurídicas ya que estas disciplinas rebosan jerga especializada.

¿Qué es lo que buscan los compradores de traducciones técnicas?

Se acepta en general que, en un mundo ideal, sólo los especialistas harían el trabajo. Es decir, un ingeniero se encargaría de traducir un texto sobre el mantenimiento de una placa solar o un abogado trataría con un documento jurídico.

Sin embargo, además del conocimiento técnico, hay un conjunto de factores que los clientes plantean a la hora de contratar un traductor para sus textos especializados. Cuando se me ha planteado este tipo de cuestiones -no para una traducción en particular- sino para ampliar mis conocimientos sobre lo que los clientes demandan en realidad cuando quieren una traducción técnica, me he dedicado a realizar una especie de investigación en la que he consultado a clientes que me habían encargado trabajos técnicos de español a inglés.

A continuación les ofrezco algunas de sus respuestas:

El mayor problema de las traducciones de temas técnicos es que el traductor debe conocer la terminología específica del área tecnológica en el que se escribe la publicación tanto en el idioma original como en el idioma de traducción. Ello no es nada fácil ya que cada vez las disciplinas técnicas y científicas son más especializadas y es prácticamente imposible que el traductor esté familiarizado con un abanico suficientemente amplio. No obstante, en este caso, la comunicación entre el traductor y el autor del texto original debe ser constante y productiva, pudiendo solucionar muchos de los problemas que se presentan.

Se espera que un buen traductor técnico/científico conozca suficientemente la terminología técnica de la disciplina científica, la forma correcta de exponer las ideas en el ámbito de las publicaciones técnicas y que esté dispuesto a mantener un contacto permanente con el autor a fin de solucionar las dudas que se vayan planteando y evitar a toda costa la pérdida de calidad del texto original.”

Luís Rodríguez Romero, profesor Titular, Escuela de Ingeniería Civil, Universidad de Castilla La Mancha, Ciudad Real

“Buscamos un traductor lo que queremos es que sea nativo y que tenga conocimientos técnicos. El objetivo final es que cuando mandemos el trabajo a la revista los revisores no nos pongan problemas para publicar el trabajo por el tema del ingles. Y la cosa es que son muy exigentes con el tema del ingles y lo quieren como escrito por un nativo…”

Jacinto Alonso Azcarate

“Es cierto que si le dedicáramos más tiempo a la escritura y depuración del texto podríamos publicar sin necesidad de una revisión del inglés por parte de un experto. Sin embargo, al estar en una empresa, el tiempo es oro y tenemos que buscar un compromiso entre  el tiempo que le dedicamos a la publicación de artículos y el tiempo que le dedicamos a producir. Ahora mismo nos es mucho más productivo escribir un primer borrador sin preocuparnos en demasía del estilo y más en el contenido, y luego enviarlo para que sea revisado por un profesional.  

Respecto a lo que buscamos en nuestro caso, es un profesional que sea capaz de mejorar el estilo y garantizar que no hay errores gramaticales sin modificar la esencia del artículo y tratando de introducir el menor número de cambios posible.”

Roberto Minguez , Responsable de I+D de la Empresa Hidralab Ingeniería y Desarrollos, S. L., Ciudad Real

Buscamos alguien que haga un trabajo de calidad y que no de problemas (en algún caso hemos trabajado con traductores no nativos y el resultado ha sido muy mejorable). En algún caso también es muy importante los plazos de entrega (ya sabes, vamos con mucha prisa) y que el precio sea ajustado.

Como el tipo de traducción que hacemos es técnica, nosotros valoramos mucho menos el “estilo” o las “sutilezas” del lenguaje. Si pasa el filtro para los editores de los journal a los que enviamos el artículo, normalmente vale. En el caso de otro tipo de textos, con que suene “natural” es suficiente”.

Carlos González Morcillo, Profesor Titular, Facultad de Informática, UCLM, Ciudad Real

Después de leer y reflexionar sobre esas respuestas, puedo decir que algunos de los factores prevalentes son:

1. Tener un suficiente conocimiento técnico.

2. Ser capaz de mantener o mejorar el estilo de los documentos así como ser capaz de realizar posibles cambios gramaticales, si fuera necesario.

3.Respetar los plazos de entrega.

4.Ofrecer un precio competitivo.

5.Ser nativo (del idioma de destino).

6.El ahorro, en tiempo, que la contratación de un traductor profesional puede suponer (al no tener que hacer el trabajo ellos mismos).

7.Contacto permanente con el autor  -con el objetivo de aclarar puntos de fricción en la comprensión del texto-.

Valdría la pena recordar los 7 puntos indicados desde un perspectiva de marketing de nuestro trabajo como traductores. Convendría que los destacáramos a la hora de presentarnos antes clientes potenciales.

A continuación les doy unos consejos  si tiene que enfrentarse a traducciones técnicas:

 

1.Formación para traductores técnicos

Me refiero a si necesita más formación -especializada- para poder llegar al corazón del texto técnico al que se tiene que enfrentar. Me formé como traductor en el centro  “International House” en Barcelona. Es una empresa con mucho prestigio y ofrece un curso de traducción técnica dirigido no sólo a traductores sino también a personas con educación técnica -médicos, ingenieros informáticos, etc-. http://www.ihes.com/bcn/traduccion/cursotecnica.html

2. Acertar con los términos técnicos

Para traducciones técnicas es imprescindible acertar con los términos específicos que el autor del texto original haya usado inicialmente. Primero hay que aclarar el significado de cada frase especializada y luego expresarla bien en el idioma de destino. ¿Cómo se puede hacer si usted no posee ese nivel de conocimiento del lenguaje técnico que se le demanda? En mi opinión, la respuesta consiste en realizar una búsqueda prolija de los términos a traducir.

 

  • Diccionarios Especializados

En primer lugar, puede consultar un diccionario especializado. Yo adquirí uno específico de términos jurídicos en inglés y español, el cual, me ha sido de gran ayuda cuando tengo que averiguar el significado de algunos términos administrativos que se escapan de mi conocimiento. Además, en el diccionario específico al que hago referencia, también se explican las diferencias entre los sistemas jurídicos anglosajón y español.

 

  •  Proz.com

En segundo lugar puede buscar términos en la base de datos de proz.com http://www.proz.com/search/

En mi opinión es un excelente recurso para traducciones técnicas porque:

a) Tiene una base de datos con millones de términos especializados:

(de medicina, ingeniería, informática…) muchos de los cuales no aparecen en un diccionario corriente. Por ejemplo, en un texto sobre ingeniería industrial, si quiere saber que es un tren de bomba en inglés (pumps in series), hay que pinchar en la pestaña terminología y luego búsqueda de términos e introducir dicha frase. A veces aparece alguna referencia del término contextualizado, con lo cual, puede asegurarse que es la respuesta adecuada.

b) Kudoz:

Es un sistema con el cual los traductores compiten entre sí para mostrar la mejor traducción de una frase planteada por otro traductor. Si no encuentra la frase que busca en la base de datos, puede pedir a traductores profesionales -con mucha experiencia- que le sugieran una traducción apropiada para una frase liosa. Como se trata de un concurso – por el que se obtienen puntos en la plataforma proz.com-, podrá recibir muchas sugerencias buenas. El procedimiento del sistema consiste en que la persona que plantea la duda es la misma que otorgará los puntos a la respuesta que crea que se ajusta más a la traducción que precisa. De esta manera se incentiva la colaboración entre traductores.Para ello, sólo hay que pinchar en “terminología”, luego “preguntar” y rellenar el formulario que aparece a continuación:

Para recibir el mayor número de respuestas a su duda y para que éstas se ajusten lo más posible a lo que demanda, debería contextualizar la frase a traducir.

  • Sacar partido a sus contactos:

Es una buena idea buscar expertos en la materia a traducir, más allá de traductores generalistas. En ocasiones, pido ayuda a amigos que se mueven en el mundo profesional de la ingeniería. Es un aspecto social y divertido del trabajo de un traductor.

A veces es muy útil desplazarse al entorno real donde se usa el vocabulario empleado en el texto original a traducir. Por ejemplo, hace un año tuve que traducir una encuesta dirigida a mecánicos, en ella, aparecían muchos términos que no había oído jamás, tales como Configuración abierta y configuración cerrada (immediately accesible y not immediately accesible).

Decidí desplazarme al taller donde trabaja mi cuñada. Una vez allí, le mostré los términos que me estaban resultando tan espinosos. ¡Resultó que tampoco los conocía!, pero me presentó a un chapista que, en un momento fue capaz de darme una explicación muy aclaradora sobre los conceptos clave de las frases a traducir. Después de aquella charla logré comprender con profundidad la esencia de los términos que se me presentaban, pudiendo trasladar dicho aprendizaje a mi lengua materna.

  • Aclarar el contenido del texto directamente con su autor:

Por otra parte, las traducciones técnicas pueden resultar enrevesadas debido a la complejidad o longitud de las frases utilizadas originalmente, y, por lo tanto, es bastante fácil perderse en una lectura inicial del escrito original. En ocasiones, más allá de esa complejidad, la no comprensión del escrito se puede deber a una mala redacción del texto primigenio, desembocando en un caos en la mente del traductor, que no puede entender el mensaje que el autor pretende transmitir. Cuando esto sucede hay que contactar con el cliente para solicitarle una aclaración.

                                         Concluyendo…

Si usted es capaz de entregar un texto que contenga los términos correctos, que fluya, que mantenga el estilo del texto original, y que explique clara y lógicamente las ideas principales de su autor, convirtiendo la traducción en un claro reflejo del texto original… las probabilidades de éxito de su traducción se multiplicarán, reflejándose en una estupenda publicidad sobre su trabajo como traductor de textos técnicos.

Y si quieres hablar sobre una traducción técnica, ponte en contacto conmigo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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